10 September 2010

EXPOSED HAIRY MEN












16 comments:

Adorateur de poils said...

hummm le 4iem et le 6ieme, pour me prendre toute la nuit.

Franco said...

Este último barbudo todo despatarrado y con esa expresión de "ven aquí, que ya sabemos lo que nos gusta y la vamos a pasar bien"... me encanta. Adorable.

Hairy4ever said...

Salut Adorateur!

Mes félicitations pour ton élection. Ce sont deux bons exemplaires de mecs poilus pour passer des nuits et des nuits entières avec ceux-ci.

Merci pour me suivre le blog et une grande embrassade

Franco,

Ese barbudo, sonriente, expuesto con esa colgandera cojonera tremenda que tiene entre las patorras, nos mira así de bien porque sabe que en tus manos y las mías lo iba a pasar de fábula!

Y me da que tu y yo no tendríamos problema alguno en ayudarle juntos, sobre todo después de que descubrí que tu también has tenido tus gratísimas duchas multitudinarias...

Abrazo

Franco said...

Entonces está decidido,
Cama de tres con el barbudito. Nosotros le ayudamos y él después nos ayuda a nosotros....
Como ya dijimos, si no nos ayudamos entre nosotros....! Después: a la ducha.
Que tengas un plácido sábado, querido.

Albert said...

Te he mandado un largo comentario y veo que no ha salido. Volveré a intentarlo más tarde. Un saludo.

Albert said...

Vaya, vaya... Mira qué calladito se lo tenían los dos... Así que haciendo planes sin contar con el “poeta” de tres al cuarto, ¿eh?...

Mucho bla, bla, bla, que si me mojo leyéndote y que si tal y que si cual, pero ustedes dos tramando, a mis espaldas, un trío con el barbudo.

No, si es lo que me digo yo a veces: Albert, déjate de palabras que incitan a los efluvios, y pasa a la acción demostrando de què eres capaz cuando no escribes.

Pues bien, ¿saben qué les digo?: Que les vaya bien con su barbudo, que un servidor intentará tenérselas con las piernas del muchacho que monsieur tiene en su casa , y si hacen click aquí entenderán de qué hablo y ni se imaginen que les dejaré ni tan siquiera que se le acerquen...

Bueno..., de todas maneras, como que he visto que ambos dominan el francés (me refiero al idioma, porque el otro estoy completamente convencido de que lo dominan a la perfección), y ya que mi francés (vuelvo a referirme al idioma, ya que en el otro, y disculpen la inmodestia, me considero un experto) apenas si pasa de aquello de: “ma tante à un chapeau rouge”, si me hacen el favor de rogarle a monsieur si es tan amable de procurarme una cita con el muchacho, les dejaré que nos miren mientras lo acabo de enjabonar, enjuagar y secar antes de que él y yo nos encerremos durante toda una larga noche en una habitación...

Pero como que en el fondo soy (y vuelvan a disculpar mi inmodestia) un buenazo, seguro que si consiguieran entre todos que pudiera vérmelas (y tocarlas y besarlas, y acariciarlas, y olerlas, y paladearlas, y..., ¡buf! sólo de imaginármelo ya estoy completamente empalmado) con las maravillosas piernas del chico, les invitaría, con muchísimo gusto, al festín.

Un fuerte abrazo, "traidores". :))

Hairy4ever said...

Albert!

Ni te imaginas el ataque de risa que me ha dado leyéndote!.

Hacía muchísimo tiempo que no me saltaban las lágrimas de tantas risas como me ha provocado tu comentario!. Has conseguido que hoy me moje… pero de los lagrimones que me han caído de tanto reír!

Texto digno de alta comedia de Lubistch, Wilder, Allen y análogos: celitos, pasión, juegos de palabras, frases de doble sentido, provocaciones, tentaciones, victimismo, despecho, intriga, conspiraciones, chantajes… Es que todo, todo y todo el texto no tiene desperdicio alguno!

Y por simple e inocuo trío con el barbudito que apenas pincelábamos Franco y un servidor!!!

Ahora bien, queridísimo Albert, majete, no te nos hagas el inocente… que aquí ya nos vamos conociendo todos… y algunos, como yo, no nacimos precisamente ayer… Así que no te escudes en el rol de “Soy el Pobrecito Poeta del Club Vellohomo” para, con ese presunto victimismo, endilgarnos a Franco y a mí la vil tarea de hacerte de mamporreros del burdel!.

O sea, como Franco y yo dominamos el arte del francés en toooodas sus variantes (¡Pues sí, como L’Oréal, porque nosotros lo valemos!), aún pretendes que te hagamos la faena de Celestinos, contactando con Monsieur Adorateur, para que acabes las abluciones del “Patorras de Ensueño” y te beneficies tu solito y en exclusiva mundial de esa divina reencarnación humana de las ovejas Merinas; so pretexto de, en compensación displicente, dejarnos a Franco y a mi sentaditos juntitos en la taza del WC para ver cómo tu nos pones los dientes largos acabando el lavado, enjuagado, secado y cardado (a cámara lenta, claro, para más INRI regodéico) del Patorrazas de la Cofradía de la Santa Ducha Peluda, mientras nosotros babeamos viéndoos como perritos boxer...

¡Pero mira tú qué listillo nos ha salido El Poeta!

¡Pues ni lo sueñes!. Franco, querido, creo que en tu Club hay que empezar a poner ciertas normas (ya me salió el ramalazo jurídico!) para evitar estas situaciones torticeras de Alta Traición Comunal como la que pretende nuestro Albertito querido…

Ni hablar de exclusivas!. Aquí la primera norma es la inmortal “Uno Para Todos y Todos Para Uno”. Así que pongo en consideración del Club que, en situaciones así, juntemos al Barbudo y al Patorrazas en un mismo tálamo (o en la ducha, o en el sofá, o en el mismo suelo, o donde sea… ¡pero juntémoslos!) y nos lo beneficiamos T-O-D-O-S a tutiplén en santa compaña, camaradería y buen rollito furófilo, hasta dejar a esos dos tremendos ejemplares totalmente extenuados de tanto mojarlos, sobarlos, olerlos, lamerlos y todos los “arlos y erlos” que se nos ocurran.

Si mi propuesta se aprueba en Junta de Club, de inmediato contacto con Monsieur Adorateur…

Mientras, Albert, Bienvenido a ésta tu casa!

¡Y besos a los dos!

Franco said...

Esto del club Vellohomo se me está yendo de las manos!!!, ahora resulta que tengo que arreglar las cosas... y fuera de casa. Pero esta es la última vez, pues si se creen que voy a ir yendo blog por blog explicando las cosas a uno y a otro, están fritos.
Pues permíteme tu blog, querido Hairy para poner algunos paños fríos a estos entredichos.
Y como siendo más de las dos de la mañana en este frío domingo y tengo que empezar el lunes trabajando temprano... no se me ocurre solución más justa ni más efectiva que:
El patorras, el barbudo, Hairy4ever, Albert y este servidor, un una fiestecita amistosa para calmar los ánimos. Que donde duermen 3 duermen 5.
OICH!; hay que tener cuidado de las cosas que uno va diciendo por la blogosfera, que la gente está muy susceptible, coño.

Me voy a la cama, ¿alguien viene?
Hasta mañana...

Albert said...

Todo un placer, amigo Hairy4ever, haber entrado en tu blog y ser tan bien recibido con un sentido del humor que me ha encantado.

No dudes que, visto lo visto, aunque poco pero no por falta de ganas sino de tiempo, procuraré seguirlo con asiduidad y, claro está, predispuesto siempre a disfrutar al máximo con las preciosas vistas que en él ofreces a los que tanto gozamos, ya sea con la imaginación y, ni haría falta decirlo, físicamente con los hombres a quienes la Naturaleza ha querido resaltar visiblemente su masculinidad ornando sus cuerpos de vello...

... Los tíos peludos, vaya, y hablando en plata, que ya empiezo yo a estar un poco hartito de ponerme lírico y después sucede lo que me sucede: que hay quienes hacen sugestivos planes tentadores mientras un servidor está en la inopia...

Y es que no tengo remedio, no me doy cuenta y, ¡hala!, me voy con una facilidad pasmosa por las ramas desde donde el pecho peludo de un tío maduro se transforma en un jardín de escarchado césped, y cosas así por el estilo...

¡Joder!!!: Con lo que llegan a gustarme a mí las reuniones con más de dos participantes en las que, una vez terminadas, ves a uno de los concurrentes buscando por todo el habitáculo sus calcetines entre la ropa desparramada que se había (o le habían) ido quitando, ahora aquí, ahora allí, sin pensar en el lío que se forma después, mientras otro busca en la cama, convertida en un autèntico embrollo de sábanas, sus calzoncillos y otro más, tras haber recogido, por ser el más ordenado, todos los condones y haberlos echado al cubo de la basura, espera su turno en la ducha que, como por arte de magia, parece haberse estrechado y que ahora sólo puedan caber bajo ella de uno en uno los citados participantes cuando, anteriormente, cupieron, y de sobras, todo el grupo, incluso con el adicional espacio que ocupaban las longitudes de sus respectivas vergas erectas, las cuales, una vez desplegadas para iniciar el justo y merecidísimo descanso, apenas si ocupan ya espacio.

En fin, y ya no me alargo más: creo que todos hemos puesto los puntos sobre las íes, y tal y como el buen amigo Franco y tú habéis dejado muy claro en vuestros anteriores y respectivos comentarios, con los cuales no puedo estar más de acuerdo, todos deseamos el buen funcionamiento de este recién creado club de hombres (tan maricones como quieran llamarnos, pero tan hombres como los que más), y para ello es preciso que nuestra enseña sea la no discriminación por razones de edad (aún me resuena toda la sinceridad que encerraban las palabras del joven Ra en tu blog, Franco, pidiendo, desde su juventud, ser admitido a este club de hombres), y que nuestro lema sea el tan manido, pero en nuestro caso tan acertado lema: Todos para uno y uno para todos.

Un fuerte abrazo, y encantado de haber dado con hombres como vosotros.

Hairy4ever said...

Franco,

No sufras porque el Club Vellohomo se te pueda ir de las manos, ni tan siguiera a las manos llegaremos; eso sí… a meternos mano, todo lo que queramos!

Haces bien en ponernos unos pañitos fríos, sobre todo porque no tengo ni idea de lo que pasó este finde, pero veo que estamos todos los tertulianos de un calentorro subido… Está claro que, a la que te relajas y no nos moderas, nos excitamos… divinamente…

Además, mejor si los pañitos, en vez de ponerlos en los entredichos, los aplicas a los pezones, así éstos se harán erectos brotando entre el follaje… y más apetitosos aún si cabe.

El que vayas saltando de blog en blog no lo sufras: Vellohomo es el Domus Pater de todos los blogs, nuestro punto de encuentro. Eso sí, me permito imaginarte saltando de blog en blog… como tu santa madre te trajo a este mundo… bamboleando el patrimonio o, como dicen los anglos, Las Joyas de la Familia…

La solución decretada por ti de la fiestecilla a 3, 5 ó 500 me parece sencillamente perfecta e ilustrativa de la filosofía del Club. Por cierto, a tu cama iríamos todos de cabeza y sin dudarlo a arroparte en esas aún frías noches australes y a darte los pertinentes besitos de buenas noches allí donde más te guste…

Y eso me lleva a Albert…

Visita este blog siempre que puedas/quieras/apetezca o para lo que gustes mandar. Como dije, estás en tu casa y, para tu confort y el de todos, procuraré poner aquellos ejemplares de macho peludo que más os alegren la vista y los demás sentidos habidos y por haber.

Precisamente tu lírica es la que te erige, sin duda, en nuestro Poeta Oficial del Club Vellohomo. Así que trépate por todos los brazos y piernas peludos que consideres; surca todos los pectorales henchidos tapizados de vello, gloriosos cual Pampa Argentina; bucea en todos los canales nalgueros que encuentres a la búsqueda de los más profundos e insondables esfínteres masculinos; pero, Albert querido, por favor, no pierdas nunca la lírica que hace que todos los miembros del Club, algún día, consigamos reunirnos físicamente y procedamos a rendirte somero homenaje principiando por una merecidísima comida de tus morros, esos que consiguen que el verbo se haga carne…

Nadie como tú puede describir, como lo has hecho, lo que significa una buena reunión grupal, sobre todo en el preciosismo del “después de”, en el que los soldados del sexo recogen sus enseres en el campo de batalla… No dudes en que somos todos los que disfrutaríamos con reuniones así que, tal y como tu has dicho, éste es un Club de Hombres, en el que estamos orgullosos de serlo por muy maricones que nos llame el resto de la humanidad y, por supuesto con las palabras de nuestro joven Ra, queriendo desde su tierna edad formar parte de este selecto colectivo masculino que ya es toda una Hermandad de Hombres.

Ni los Clásicos de la Antigua Grecia hubiesen podido aspirar a más…

Abrazos a los dos.

Franco said...

Queridos Albert y Hairito,
Anoche me fui a acostar después de haber leído y escrito respuesta a vuestros alocados comentarios, y debo haberme dormido con una sonrisa en la boca al darle vueltas en mi mente a sus ocurrencias y a lo hermoso que se genera en este delicioso correveidile de impresiones varoniles.
Y ahora también, antes de poner este comentario, me quedé sentado un rato en silencio y con una sonrisa de oreja a oreja dibujada en mi cara, después de lo leído.
Adoro vuestra verborragia, y si debo ser ecuánime -no podría pensar en otra opción- pues los dos me parecen a mí un par de poetas consagradísimos.
Y mientras iba leyendo iba pensando que vuestors párrafos bien tienen la categoría de post. La descripción minuciosa de la imagen post-orgiástica entre machos que hace Albert, simplemente me parece gloriosa. Y Hairito no se queda atrás en las impresiones generadas.
No creo que mi blog pueda ostentar el título de Domus Pater de todos los blogs...(!!!) no podría hacerme cargo de semejante responsabilidad!, pero sí, estoy inmensamente feliz de que este bello y espontáneo deseo de estar juntos con todo lo que ese intercambio entre machos conlleva, pase a través de Vellohomo. ¿Se puede pedir más?
Es, justamente, esa espontaneidad la que me emociona, y la que me habla, cada vez más, de que las cosas no se dicen al aire nunca al azar. Que quienes lo hacen están perdiendo el tiempo, y que -como siempre digo- lanzar un mensaje al mar en una botella, puede generar cosas increíbles. Lo importante pasa siempre por la claridad de ese mensaje.
Hoy en Buenos Aires llueve torrencialmente, y... cómo me hubiera gustado hacer real esa reunión imaginaria que cada uno de nosotros tiene en su mente.
Eso sí, en la ducha posterior, propongo que sigamos juntos... no achiquemos ese espacio, ni aún después de haber dada por terminada la actividad.
Besos

Hairy4ever said...

Franco,

Tu modestia te lo impide, pero creo que nadie a estas alturas duda que Vellohomo (tu obra) es el Domus Pater, el epicentro; cuya fuerza centrípeta nos imanta y anexiona cada vez a más y más Hombres, muchos de ellos silentes (con mi verborragia acoquino y seguro que no doy opciones de expresión a otros tertulianos, por lo que pido perdón y prometo propósito de enmienda); pero que sabemos que, aún silentes, están ahí, formando parte, disfrutando el ser miembros del Club y esbozando una sonrisa en sus rostros –tan escasas en estos tiempos carentes de motivación- cada vez que leen alguna de nuestras inocentes tonterías de niños grandes que soltamos Albert y yo, de quien reconozco que pone el listón tan alto que es un delicioso reto leerle… y replicarle.

Sinceramente, creo que Vellohomo saca, si no lo mejor, si lo más auténtico de todos nosotros. En otras palabras, nos permite expresarnos como realmente pensamos, sin convencionalismos, posturitas o imposturas, que bastante tenemos que soportar en el día a día de la tiranía hetero y de la mediocridad que nos tocó vivir. Nos permite, en resumen, ser quienes somos, no quienes debamos aparentar ser.

Para mí, estos momentos son como una válvula antiestrés. Es como quien, al llegar a casa, se cambia de ropa, se da una ducha, se pone una buena música y una buena copa: me relaja, me entretiene, me hace reír, pensar, soñar, emocionar y reflexionar (sí, emocionar y reflexionar: porque hay que tener los cojones muy gordos, muy peludos y muy bien puestos para decir, como hizo Manuel SV, ante todos, que carece de una mano. Y lo mejor, que nadie se conmisere de él y, mucho menos, le excluya)

Eso demuestra que aquí nadie miente: nadie es pollonazo superdotado, ni escultórico efebo, ni una portentosa e incansable máquina sexual que en tantos y tantos chats hemos leído, miles de veces, hasta el vómito. En Vellohomo, simplemente, somos.

Como tu bien dices: espontaneidad. Ésa es la clave.

Y por eso, en ese Buenos Aires lluvioso, te leamos desde donde estemos, nos emociona pensar lo mismo: en que, algún día, bajo ese torrencial diluvio, un grupo de Hombres –nosotros todos- se reúna bajo un mismo techo y disfrute con orgullo de ello. Todos juntos, bien prietos. Nada más… y nada menos.

Es el Efecto Vellohomo.

Abrazo.

(P.S.: mi profesor de latín de bachillerato lloraría de emoción al ver mi definición de tu blog, pues me aprobó por hastío, aún sabiendo que copiaba, porque me aburrían soberanamente sus tediosas clases. Es el Efecto Vellohomo…)

Bell said...

Lo que yo dije, creo que nos hace falta es organizar una convención de los miembros del Club VelloHomo.
Ya ustedes me entienden ¿si?

Hairy4ever said...

Bell,

Tienes toda la razón. El Club necesita/urge esa convención. Podría ser algo inenarrable!

Gracias por visitar mi blog y bienvenido para lo que gustes!

Abrazo

Franco said...

Mmmmmmm...... ese "bienvenido a lo que gustes".... yo sabía..... hasta la boda no paran. Ya le dije a Bell que por lo menos, me merezco el honor de ser el padrino, mis tortolitos.

Hairy4ever said...

Ya... tortolitos... y de paso, boda medieval, que así Franco te llevas el derecho de pernada,¿no?

Ay este Franquito, que listo es!!!

P.S.: yo no cejo en encontrar un patrocinador con Learjet. Hago escala en Jerez para recoger a Bell y nos vamos de un tirón a Buenos Aires a ajustarte las cuentas... o mejor, a desajustártelas...

Besos y abrazos!